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19 de agosto de 2011

Respuesta a mi amigaza

Mi amigo Anturi respondió el post Carta a un Amigo que escribí para él. Aquí está su respuesta.



Querida Flaca guapachosa,

No es por nada pero ese post “Carta a un amigo”, sin duda, ha sido mi favorito desde que tienes este blog. Además, me has dejado meditabundo por mucho tiempo: ¿cómo es ese cuento de tu vecina?, ¿quién le chupaba un huevo a quién?, ¿qué es eso de un huevo?... Complejo de entender, todavía hoy me quedan dudas. Deberías narrar más este tipo de historias, y a lo mejor entonces tengas éxito en tu propósito de contar.

Me agrada que de vez en cuando te provoques por lo que tienes aquí en Colombia. Después de todo no es tan malo, la política apesta en todos lados y gente que no sirve abunda en Argentina y donde quieras que te metas. No es la gente la que llena de magia nuestras vidas, es más la forma como la vivimos. Y a mí enorgullece la forma en que la estás llevando, aunque comas más y sigas igual de flaca, o aún no te hayas acostumbrado al frío —nadie lo hace de buena gana—, o sigas pensando que Mayra habla de más, cuando en realidad ella vive más de lo que habla…

Pero bueno, lo difícil nunca ha sido mirar atrás sino regresar con la mirada hacia adelante. Por eso mi apreciada amiga, ya espero la ilusión de tu regreso. Quizá no vaya a visitarte o de pronto mañana llego por allá a tocarte la puerta, quién sabe. Es fácil imaginarme recorriendo las calles de esa gran ciudad que tantas cosas bellas nos ha dado a toda la cultura latinoamericana, su música, su literatura, su filosofía, su fútbol, su orgullo —hasta que se convierte en prepotencia—, su dulce de leche (qué bien bueno resultó jeje)…

En fin flaca atolondrada, Argentina envejece (también parece que envejece ver televisión, qué cosa loca), ya te ves hecha toda una mujer, la madurez se brota por los poros, así que ve preparándote para perder una apuesta que tenemos pendiente. No todo podía ser dicha. Chismes no hay por acá, sólo rumores no confirmados, y ya sabes que yo sólo hablo certezas. Me preocupa tu interés por el matrimonio, pero gracias a quién sabe quién nadie se ha casado por ahora, así que no te has perdido de ningún pudín de ciruela.

No te discuto que seas mi amiga más bonita, si todavía recuerdo que alardeaba diciendo que tenía una amiga modelo, que a pesar de ser reflaca le decían que era muy “caderona” para ciertos desfiles. Eso de la moda es una cosa muy sofisticada para mí, y calumniadora a veces, porque lo de que tú seas caderona no puede estar más lejos de la verdad.

Y no puedes negarlo, flaca, yo soy el amigo más entretenido que tienes. Si un día no te poposeas de la risa conmigo habrás ganado la apuesta. Mientras tanto por acá te espero cuando sea que vengas, no hay afanes, después de todo cuando nos vemos parece que hubiera pasado un día desde la última vez. Aún así haces falta.

Un abrazo,

Anturi

7 de junio de 2011

Historia en imágenes

Esta es una historia contada en imágenes, y no porque piense que soy tan buena fotógrafa que las imágenes lo dirán todo por sí solas, sino porque hasta hace poco pensé que no coleccionaba nada, pero me di cuenta de lo contrario. Colecciono una cosa fundamental en mi vida y con la que siempre cargo, no importa donde esté: fotos inútiles.

¡Así es! Estas, entonces, hacen parte de mi colección de fotos inútiles. Para mí tienen un significado, me recuerdan un momento o una sensación, pero si alguien las viera pensaría... no pensaría nada. Empiezo por lo que más me gusta...

Siempre que camino a casa del trabajo, paso por la misma repostería. Todos los días, alrededor de las siete, esta vitrina está esperando que yo pase para provocarme. Todos los días, incansablemente, me esperan las tortas en la vitrina y me piden a gritos que las lleve. Me conformo con poder tomarle una foto a mi vitrina favorita en toda Buenos Aires (¿que si no pensé cruzar la calle? no, prefiero deleitarme con el mórbido placer visual).

24 de abril de 2011

¡Happy Easter desde Buenos Aires!

En Barranquilla, y supongo que en el resto de Colombia es igual, no celebramos Pascuas. Para nosotros es Semana Santa, donde se hacen cosas religiosas y se comen muchos dulces de frutas, sobre todo. No tenemos conejos, chocolates, cenas, o brunch (desalmuerzos) y mucho menos deseamos ¡Feliz Semana Santa!, así que para mí, toda esta celebración de pascuas es una novedad.

El año pasado recibí mi primer huevo de pascuas, aunque no entendía mucho qué quería decir eso, digo, ¿un conejo que tiene que ver con Semana Santa? ¡ah, es coincidencia! ¿y el chocolate qué onda? ¿tanto así comen?... bueno, todas esas interrogantes fueron contestadas con el paso de los días y por amigos que celebran. ¡Hasta hacen una 'búsqueda del tesoro' de huevos de chocolate! ¿puede ser más divertido?

Pues Anna, mi roommate, es de los Estados Unidos y tuvo la idea de hacer un Easter Brunch para celebrar. Yo no me imaginada cómo era la cosa y ella me dijo: "En serio, después de Thanksgiving day, Easter es donde se hacen las comidas más grandes. Siempre Brunch y siempre mucha comida". Bueno.. ¡Happy Easter everyone! así quiero seguir festejando todos los años. Sí que sí. Para leer la entrada en el blog de Anna, acá.

Frittata, ensalada de frutas, fajitas de pollo al verdeo, medialunas de jamón y queso,
pan de banana, french toasts, papas, tocino y mimosa. La mayoría cocinado por Anna.

Los comensales casi terminando. La mayoría de USA. Después de eso la siesta en esa hamaca, por favor!

Pero, ¡esperen! ahí no termina todo. No habiendo acabado de celebrar un día a la americana (o norteamericana), Anna recibe una llamada de una amiga: "¡Saliste en la tapa/portada del diario La Nación!"... ¿wtf? Así que el artículo dice: Yankees, Welcome! Para leerlo completo, aquí.

Arriba del título está el Yankees, welcome! y una mini foto con todos en la mesa.


"Un grupo de norteamericanos disfruta de la noche porteña con cerveza en un bar del barrio Palermo"...
¡¡Y sólo 1 en la foto es de Norteamérica!! (para el que no entendió, yo salgo en esa foto también)

Así que bueno, Feliz Pascua para el que celebre de parte de una colombiana que nunca comió conejos/huevos de chocolate, antes de venir a Buenos Aires. Cheers!

5 de diciembre de 2010

Ciudades Paralelas

Buenos Aires es una ciudad difícil, a veces un poco antipática y espantosamente maloliente y sucia en el verano - al parecer en invierno todo se oculta bajo una nube de frío-, sin embargo tiene esta particularidad que la reivindica de cualquier mal pensamiento que yo pueda tener. Se puede asistir una noche a un Jam de Escritura, una noche a Ciudades Paralelas, una noche de rock y diversión con Bicicletas y para finalizar, una de jazz en el teatro; es un tren de cultura y felicidad. ¿Quién puede dormir cuando hay tantas cosas por hacer?

Los seis balcones participantes
Ciudades Paralelas es un proyecto que se experimentó en Berlín y ahora aterrizó en Buenos Aires. Desconozco su naturaleza o próximos planes, pero si algún día llega a tu ciudad, no lo pienses dos veces y ¡VE! Había varias opciones para experimentar y, por cuestión de tiempo, yo pude ir a sólo dos: Casa y Estación de tren. 'Casa' me voló la cabeza (como dicen aquí). Es fantástica la sutil línea que divide la realidad de la ficción. Estás frente a un edificio cuyos departamentos tienen las persianas cerradas. Tu equipo consta de un receptor y de paciencia. Comienzas a escuchar voces desde el interior de las casas. En el primer departamento se asoma una señora y cuenta su historia. Es paraguaya, tiene muchos hijos y nietos, y vive en un monoambiente con su nieto menor y una hija. Es la encargada del edificio y nos cuenta quiénes son los vecinos. Se abren las persianas, poco a poco se revelan seis personajes distintos, cada uno con una historia diferente y un espacio en común. Mientras uno habla, los otros en sus propios departamentos 'actúan' su cotidianidad. Nosotros, los espectadores, estamos de pie entendiendo cada realidad que se descubre en las ventanas. Nosotros, los espectadores, somos cómplices y testigos. Nosotros, los espectadores, estamos llenos de excitación.

Es una experiencia individual compartida. No hables, no te distraigas, no mires a los transeúntes desprevenidos que se preguntan qué hacemos veinte personas con audífonos mirando hacia el edificio, y sin embargo, tenlos a todos presente. Es enriquecedor para el alma vivir estos momentos, y es poco probable que entiendas porqué mi emoción. Al final, conversas con los otros, que como tú, quedaron exaltados por el experimento. Es como... ¿ver un documental? ¿ver una obra de teatro? ¿ver una obra de teatro documental sin actores?...no sé, puede ser algo así.

Luego, atendiendo al Festival de Jazz, fui muy bien acompañada a ver un recital de Enrico Pieranunzi, un italiano que estaba por primera vez en la ciudad y del que tenía poco conocimiento. Exquisito concierto. No soy experta, pero el jazz tiene esa particularidad de que si los instrumentos no están bien coordinados, puede ser molesto, pero la armonía de estos tres músicos: piano de cola, contrabajo y batería, dio para una hora sin aliento. Fue casi tan sublime como aquella vez que Ángel me llevó a ver a Gal Costa en el Barranquijazz.

Enrico Pieranunzi - Castle of solitude

Así pues, después de haber vivido los doces meses calendario en esta ciudad (llevo más pero me perdí unos meses por andar en otro lado), puedo decir que a nivel cultural y de actividades, estos meses de cierre de año son los mejores para venir a Buenos Aires, hay muchas cosas para hacer y el clima todavía está bueno; enero es el peor mes: demasiado calor y nada que hacer porque todos se van (la gente tomas las vacaciones en esas fechas); cuando empieza el otoño, más o menos en marzo, se ven los atardeceres más hermosos y la ciudad se pinta en tonos ocres (a mí me encanta); y en invierno no hay mucho por hacer y además hace frío.

En fin, Buenos Aires querida, como siempre digo: no me dejas amarte, pero al menos me dejas besarte.

14 de noviembre de 2010

Avellaneda y Nazca

¿Te sorprenden los precios que encuentras en los almacenes de Buenos Aires? Más aún, te disgusta que todos los almacenes cobren tan caro y ofrezcan lo mismo? Pues a mí sí, pero por fortuna tengo una hermana curiosa. Llevo un poco más de un año viviendo en Buenos Aires y no sabía que hay un lugar donde venden toda la ropa de los almacenes a precios escandalosamente bajos. Mi hermana, como buena diseñadora de modas y con tan solo 3 meses aquí, ya ha ido tres veces a este lugar. Así que si tu onda es comprar todo lo que puedas con la menor cantidad de dinero, ¡Avellaneda y Nazca es tu lugar!

Foto La Nación
Bueno a ver, antes de que se emocionen mis queridas compradoras compulsivas, debo aclararles que no todo es color de rosa. De hecho, yo no esperaba encontrar toda esa aventura, para bien o no. Avellaneda es una calle lejos del barrio donde vivo (Belgrano). Los comercios están en en el límite entre los barrios Floresta y Flores. Tomamos un bus que suponía que tardaría 55 minutos según Comoviajo.com, pero en realidad tardamos poco menos de media hora. Bajamos en la calle Avellaneda y Bolivia, y fuimos caminando por Avellaneda hasta que comenzaron a aparecer los negocios. Llegamos temprano, eran apenas las 10 a.m, todavía no había tanta gente y algunos comercios comenzaban a abrir sus puertas. Sin embargo, ya se empezaba a notar la dinámica. Mucha gente, sobre todo mujeres, caminando por la vereda y cruzando la calle por cualquier lado en busca de las mejores ofertas. Avellaneda y Nazca es la esquina más famosa.

La dinámica es así, hay que entrar en todos los locales cuyas vitrinas llamen tu atención por el estilo que buscas; una vez adentro pregunta cómo es el asunto "al por mayor", porque cada almacén es distinto. Ahí te dirán si debes comprar 4 o 6 prendas distintas, 2 de la misma o compras mínimas. Es mejor que vayas acompañada por otra compradora, así pueden dividirse las cantidades de compra. Nosotras gastamos cada una alrededor de 200 pesos argentinos (50 usd aprox) y conseguimos al menos 6 blusas muy bonitas. De la calidad les hablo después, cuando las lave un par de veces y comiencen a aparecer las motas.

De todas formas, fue un paseo divertido. Habían almacenes que sacaban un rack con blusas (o remeras) a 10 pesos y la gente se volvía loca escogiendo, metiendo mano, empujando, pagando, casi como si las estuvieran regalando. Tuve ganas de meterme a una ganga para ver cómo era, pero mi sentido aventurero a veces se limita a saltos en paracaídas y no va por empujones y pisotones por una camisa. Si alguien quiere ir, le recomiendo que lo haga con una persona que sepa buscar, porque por encima no se encuentra nada. Afortunadamente, yo iba con Laura, mi hermana, que tiene el ojo preciso. Y, a propósito de eso, si hay alguien en Barranquilla que todavía está pensando regalos de navidad, aquí les dejo estos detalles muy Chic, los vende mi hermana, en su perfil!

¡Los invito de paso a la reciente creada página de fans de Viajes Anacrónicos en Facebook!

29 de julio de 2010

Dichos populares de Barranquilla y Buenos Aires

En estos días he sentido que mis fuentes de inspiración están en suspenso. Mientras, me consumo en un monotemático camino y días rutinarios sin objeto. No precisamente porque no haga nada distinto, pero debe ser un tema del clima. Hace frío, qué novedad. ¿Cómo está hoy? frío. ¿Qué dice el clima para mañana? frío.

Pero a pesar de esto, y a fin de sumar a sus conocimientos culturales, he recopilado una pequeña lista de dichos, expresiones y palabras populares en Buenos Aires - porteños- y Barranquilla - costeños-, que me gustan o me causan gracia. Si tienen más aportes a la causa son bienvenidos.

Ahí van los costeños:
  • Flash me queda chancleta= Soy tan rápido que ni flash me alcanza
  • Tienes el pelo como muñeca 'e arroyo = Cabello muy despeinado y sucio
  • Todo muñeca 'e burro = Todo bien
  • Noxpirín Junior = Sinónimo de Nos pillamos, que significa 'Nos vemos al rato'
  • Más llevao' que guardaespalda 'e gamín = No tiene dinero
  • Añoñi = Claro, obvio, por supuesto
  • Ajooooo = No te creo
  • Cule Babilla = Mujer muy fea
  • Nos vidrios= nos vemos
  • Más contento que mosquito en fiesta 'e mocho
  • No confunda la mazamorra con el caldo = No confundir dos cosas parecidas, pero distintas
  • Más tragao que tanga 'e loca = Muy, muy enamorado
  • Pareces gallina matá a escobazos = Muy despeinada, desarreglada.

Ahí van los porteños:
  • Más seco que culo de perro = sin dinero
  • Estaba re en pedo= estaba muy borracho (y hasta drogado)
  • La mina no se copa con cualquier guacho= La chica no le presta atención a cualquier muchacho
  • Al pedo como bocina de avión= que no tiene nada útil para hacer
  • Forro pinchado= inútil
  • Posta= cierto, de acuerdo, verdadero
  • Qué bajón= que mal, entristecedor
  • Darle como rengo a la muleta= estar muy ocupado, trabajar mucho en algo
  • Corto como patada de burro= cuando alguien es muy petiso/pequeño
  • Entangado= cuando un chico comienza a salir con una chica y no sale con los amigos
  • Menos onda que la fábrica de Yamaha= para decir que alguien no tiene estilo
  • A papá mono con bananas verdes= Al que sabe no le echen cuento
  • Hay cada gaucho en estas pampas que hace zurco con las bolas= es tan huevón que va dejando hueco en el suelo mientras camina
  • Tomátelas= desaparece
  • Va como piña= Cuando algo va con ímpetu

16 de junio de 2010

Anécdota curiosa

Todos me han dicho que vivir un mundial en Argentina será una experiencia única e irrepetible. Con lo fanáticos de fútbol que son aquí y con las esperanzas puestas en la bandera celeste y blanca para llevarse el título de campeón, no me extraña nada que sea así.

Hoy tuve una anécdota curiosa. Estaba esperando mi bus en la parada luego de salir del trabajo, cuando una camioneta paró para esperar a que el semáforo cambiara a luz verde. Una niña, que podría tener 5 años, estaba asomada en la ventana del copiloto, sentada sobre la que supongo era su mamá. Iba vestida con una chaquetica azul con rayas celeste como las del uniforme de los jugadores y al toque de unos segundos comienza a gritar, golpeando la puerta de la camioneta: ¡Vamos, vamos, Argentina! y así siguió, hasta que el auto arrancó y se fue lejos hasta que no la pude escuchar más.

Ahora bien, si una niña tan pequeña lleva esa emoción por dentro, si en el congreso se estudia la posibilidad de poner televisores en las escuelas para evitar que los niños falten, si un profesor de Maestría pide a sus alumnos el favor de ir a la clase, porque llevará un invitado, si mi compañero de trabajo anuncia que llegará tarde los días que juegue Argentina (o en su defecto no irá) y si desde hace dos semanas no se habla de más nada que del mundial, seguramente tiene que ser algo especial. Ya les contaré (aunque yo le doy a Brasil).

8 de junio de 2010

Cena en casa... y yo cociné

Por obra del destino, de la magia, del espíritu santo o de Blogger que el otro día me estaba enviando señales, hoy fue la ya acostumbrada cena familiar en mi casa. Cada semana, cada lunes, un miembro de la familia IHOD (International House of Dani) prepara una cena para los otros y compartimos las últimas experiencias, novedades y lo que más me cuesta trabajo: la mejor parte del día... ¡un lunes!

Pues bien, esta noche me ha tocado a mí. ¡A mí que no cocino ni agua hervida! Pregunté algunos consejos, busqué en internet y finalmente la receta: ensalada de albahaca, tomate, aceitunas y rúcula; rollitos de tortilla con jamón y queso cremoso por dentro; papas al horno con nuez y crema. ¿Fácil? fácil para ti que cocinas, para mí no.

Como si fuera poco, cuando comienzo a cocinar pongo la música de mi iPod en random y la primera canción que sale "Girl, you'll be a woman soon", sí, esa que baila Uma en Pulp Fiction. ¿Son más señales acaso las que me llegan?

Después de una hora y media en la cocina, sin hacer más nada (debe ser por eso que no me gusta) estuvo todo bien. El resultado: 5 personas comiendo, sin intoxicarse, sin quejarse y diciendo que estaba rico. Tengo que reconocer que ya todos saben de mis aptitudes culinarias, pero aun así comieron. Al final, la verdad me gustó preparar la comida y que no fuera un desastre. Después de todo, el sabor casero se hereda, el problema es la presentación, la actitud o las ganas.

Así se debía ver:
Infortunadamente todavía hay unas cosas que tengo que ajustar (mucho).

3 de junio de 2010

Días como hoy

Hay días que quisiera tener todas las respuestas de golpe
que desearía estar en casa festejando el cumpleaños de mi mamá
que me gustaría entender cuándo fue que decidí que la distancia y el trabajo me harían mejor persona
que te contaría mis angustias si el ego me lo permitiera
que dejaría de perseguir al tiempo y daría espacio al descanso
que me calmaría con sólo tus palabras

Sucede que hay días que esas palabras no las comprendo
sólo quiero que me dediques un poco de tiempo
que me acompañes
que te quedes en silencio
que me des un abrazo cálido
y que vayas conmigo en el viento

Hay días que quisiera no ser grande para que otro me dijera qué hacer
tener una inagotable fuente de dinero para no pensar más en eso
refugiarme bajo las faldas si hice algo mal
decir Yo no fui, siendo
o esconderme bajo la mesa para que no me encuentre nadie
hasta que cuenten 1, 2, 3 por mí y por todos

Es que hay días...
...días como hoy.

27 de abril de 2010

Blogger: ¿me estás enviando señales?

Hoy estuve haciendo un recorrido por algunos blogs; encontré unos muy interesantes y fascinantes, de los cuales seré fiel seguidora de ahora en adelante. Sin embargo, lo gracioso de este paseo fue que en un momento pasé por más de 10 blogs de cocina, de todo tipo de cocina: postres, carnes, panadería, variado, etc. Bueno, a ver, no me gusta cocinar y además soy más torpe en la cocina que una gallina patuleca. No entiendo cómo llegué hasta ahí y además cómo leí algunas entradas... ¿Me estarán llegando señales divinas?

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