24 de abril de 2011

¡Happy Easter desde Buenos Aires!

En Barranquilla, y supongo que en el resto de Colombia es igual, no celebramos Pascuas. Para nosotros es Semana Santa, donde se hacen cosas religiosas y se comen muchos dulces de frutas, sobre todo. No tenemos conejos, chocolates, cenas, o brunch (desalmuerzos) y mucho menos deseamos ¡Feliz Semana Santa!, así que para mí, toda esta celebración de pascuas es una novedad.

El año pasado recibí mi primer huevo de pascuas, aunque no entendía mucho qué quería decir eso, digo, ¿un conejo que tiene que ver con Semana Santa? ¡ah, es coincidencia! ¿y el chocolate qué onda? ¿tanto así comen?... bueno, todas esas interrogantes fueron contestadas con el paso de los días y por amigos que celebran. ¡Hasta hacen una 'búsqueda del tesoro' de huevos de chocolate! ¿puede ser más divertido?

Pues Anna, mi roommate, es de los Estados Unidos y tuvo la idea de hacer un Easter Brunch para celebrar. Yo no me imaginada cómo era la cosa y ella me dijo: "En serio, después de Thanksgiving day, Easter es donde se hacen las comidas más grandes. Siempre Brunch y siempre mucha comida". Bueno.. ¡Happy Easter everyone! así quiero seguir festejando todos los años. Sí que sí. Para leer la entrada en el blog de Anna, acá.

Frittata, ensalada de frutas, fajitas de pollo al verdeo, medialunas de jamón y queso,
pan de banana, french toasts, papas, tocino y mimosa. La mayoría cocinado por Anna.

Los comensales casi terminando. La mayoría de USA. Después de eso la siesta en esa hamaca, por favor!

Pero, ¡esperen! ahí no termina todo. No habiendo acabado de celebrar un día a la americana (o norteamericana), Anna recibe una llamada de una amiga: "¡Saliste en la tapa/portada del diario La Nación!"... ¿wtf? Así que el artículo dice: Yankees, Welcome! Para leerlo completo, aquí.

Arriba del título está el Yankees, welcome! y una mini foto con todos en la mesa.


"Un grupo de norteamericanos disfruta de la noche porteña con cerveza en un bar del barrio Palermo"...
¡¡Y sólo 1 en la foto es de Norteamérica!! (para el que no entendió, yo salgo en esa foto también)

Así que bueno, Feliz Pascua para el que celebre de parte de una colombiana que nunca comió conejos/huevos de chocolate, antes de venir a Buenos Aires. Cheers!

20 de abril de 2011

Caen tan leve como rocío matutino

Hay imágenes que me recuerdan canciones. Ésta en particular, la encontré una mañana en la puerta de mi casa de Colegiales al salir a trabajar. Una fría mañana que esperaba el invierno y yo pensaba en esa canción de Norah Jones (¡cómo me gusta Norah Jones!) Thinking about you... El otoño en Buenos Aires me hace hablar de más.


Yesterday I saw the sun shinin',
And the leaves were fallin' down softly,
My cold hands needed a warm, warm touch,
And I was thinkin' about you.

Here I am lookin' for signs of leaving,
You hold my hand, but do you really need me?
I guess it's time for me to let you go,
And I've been thinkin' about you.

When you sail across the ocean waters,
And you reach the other side safely,
Could you smile a little smile for me?
'cause I'll be thinkin' about you,
I'll be thinkin' about you.

19 de abril de 2011

Domingos de parques


Hay cosas que realmente disfruto hacer en esta ciudad, como ir un domingo al parque y quedarme charlando, leyendo o escuchando música sin tener más nada que pensar, mientras el sol se oculta tras los árboles silencioso, dejando escapar pequeños rayos a través de siluetas humanas. Me gustaba mucho hacerlo en verano, pero ahora que empieza el frío buscaré algo para reemplazar esta sensación. Buenos Aires... ¿será el otoño que te hace tan hermosa?

18 de abril de 2011

Otoño de mis romances

Apenas anochece en la ciudad de la furia.
Llegó el otoño a Buenos Aires y no puedo dejar de disfrutar el tono ocre que está tomando la ciudad. Ésta es mi época preferida: esa donde los atardeceres nunca fueron más hermosos. Esa en la que la luz de una noche virgen acentúa la belleza del paisaje. Esa en la que las calles y los autos amanecen cubiertos de hojas teñidas de colores. Esa en la que el clima arrulla largas noches de desvelo y de romance. Esa en la que Buenos Aires se siente más hermosa y todo puede pasar.

6 de abril de 2011

Caracas: destino insospechado

Aprovechando el fin de semana largo en Argentina, fui a visitar a unos cuasi parientes en Venezuela. Es extraño tener que responder a las personas por qué fui a Venezuela, en lugar de si es divertido o lindo el país. Sin duda, este viaje fue culturalmente muy interesante. Lo más importante que viví de primera mano, es la cercanía con Colombia, sobre todo en los paisajes y la gastronomía. Fueron siete días en los que comí muy bien toda clase de comida; obviamente aproveché para degustar los frutos del mar, tan escasamente bien cocinados en la ciudad porteña de Argentina.

Como me han preguntado tantas cosas sobre el viaje, las voy a ir mencionando como si estuviera conversando. Después de todo, esto que yo digo es sólo mi impresión y no la palabra final. Y si tienen más preguntas, pregunten que las voy agregando a la lista.


Caracas

A pesar de que la ciudad en sí me pareció sucia y descuidada, su gran ventaja es estar rodeada de inmensas y hermosas montañas. Caracas, cuyo nombre original es Santiago de León de Caracas, está en un valle a 900mts de altura, por eso también tiene un clima perfecto, ni mucho frío, ni mucho calor. Estos pulmones verdes, a veces invadidos por grandes ranchos/villas/favelas/comunas, le dan un agradable verdor a la ciudad. El cerro del Ávila es un parque nacional en el que puedes limpiar las toxinas de tu cuerpo. Yo intenté subir y llegué sólo hasta un arroyito de agua helada muy bonito. Cabe resaltar que respiraba sólo por un orificio nasal a causa de la gripe y ¡no había almorzado!

Vista de Caracas desde El Ávila











El transporte público es económico. El metro me costó 0.90 bsf (menos de 1 centavo de dólar) por dos viajes. Además tiene aire acondicionado y están ampliando su cobertura. No sé cómo funcionará el tema de los olores con el aire acondicionado en días de calor, pero sin duda estos son puntos positivos.

Aún así, no sé cómo será en otras ciudades, pero si Caracas es la capital y una de las más grandes y representativas del país, Venezuela no es ni un quinto de lo que podría ser como país... y que me perdonen mis amigos venezolanos a quienes estimo.

Lo primero, y más fastidioso de la ciudad, es el tráfico. La gasolina es tan barata (con menos de un dólar llenas un tanque) que mantener un auto no es tan difícil -eso me dijeron-. Así que todo el mundo decide andar en auto en vez de caminar, además, no hay suficiente espacio público, ni infraestructura para andar en bicicleta. Allá la excusa de 'es que había un tráfico terrible' siempre es válida. A mi me tomó 4 horas llegar del aeropuerto a la casa porque llovió. Lo normal es al rededor de una hora y media. Por suerte hay un nuevo metro/subte con aire acondicionado que mejora la circulación en parte.

Tráfico normal, tipo 11 a.m (¿qué hace tanta gente en la calle a esa hora?)

Sin ánimos de politizar esta entrada, uno podría imaginar que Chávez con su discurso socialista ha mejorado, al menos, la calidad de vida de los venezolanos. Pero si eso era calidad de vida, me quedo donde estoy. Hay gente en las calles durmiendo, hay rebusque, hay chicos vendiendo cualquier cosa en los semáforos. Estuve de curiosa en un súpermercado y me sorprendió. De 20 marcas de aceite de oliva, 18 son importadas... pero ninguno con un precio 'pagable' para un venezolano de clase media que gane al rededor de 3000 bsf (bolívares fuertes) al mes. Y si preguntas cuántos son 3000 bsf en usd... depende. Si lo cambias en el banco al cambio oficial, está al rededor de 4.3 bsf por usd, si lo cambias en la calle (dólar negro)... depende. Te pueden cobrar 1 usd a entre 6 y 10 bsf, tienes que poner cara de pobre, estudiante, mochilero o tacaño y tal vez tengas suerte que te lo den a 8.

Hombre vendiendo un aparato para apoyar celulares en una esquina.
Seguramente para BlackBerry que allá tiene todo el mundo

En el Ávila (y la mala costumbre de hablar mientras me sacan fotos).

¿Y es verdad lo que dicen de la inseguridad?

El año pasado hubo una crisis energética por escasez de lluvia, por lo cual decidieron apagar gran parte de la iluminación pública de la ciudad. A raíz de esto, el nivel de criminalidad aumentó. En las calles oscuras es más fácil cometer fechorías. Por eso me pareció una ciudad muy oscura a la noche, entre barrios los postes de iluminación no se prenden, aún con carteles que piden denunciar los que estén apagados.

Sin embargo, si vas con precaución por la calle, tomas los caminos correctos y vas, en lo posible, acompañado por locales, no hay motivos para alarmarse. Yo no sentí ese nivel de inseguridad del que tanto hablaban, pero tal vez sea porque me moví en barrios con un buen nivel social: Chacao, Sebucan, Los Palos Grandes, Las Mercedes...

¿Pero al menos se come bien?

Bien no es la palabra adecuada, se come INCREÍBLE. Si hay algo que tenga que destacar de este viaje es la comida. No puedo mencionar la cantidad de sabores y gustos que no había probado, incluso a pesar que tienen una sazón similar a la comida de la costa colombiana.

Arepa Reina Pepiá (con aguacate y pollo) y jugo de maracuyá
Lo más tradicional son las arepas. Hay de todos los tamaños, gustos y rellenos. Las arepas son como una familia de las tortillas mexicanas, pero un poco (muy) distintas. También tiene Cachapa, distintos tipos de carnes, arroces, tajadas maduras, fríjoles/porotos, y si sigo mencionando me va a dar hambre. Ellos también tienen una amplia variedad de frutas y verduras, y toman jugos/licuados al desayuno, almuerzo o cena. Le llaman Parchita a la Maracuyá y Caraotas a los fríjoles. Tienen el típico corrientazo de almuerzo, que ellos llaman Pabellón: una combinación explosiva (a mí me mató) de arroz, tajadas, carne desmechada (mechada), fríjol, o como diríamos en Barranquilla ACPM (arroz, carne y plátano maduro).

Hay que probar todas las frutas, comidas y arepas que se te crucen por el camino. Puede que te tardes 1 hora en llegar al restaurante por el tráfico, pero cómo lo vas a disfrutar!

¿Y la gente qué tal? ¿Hay mucha propaganda de Chávez?

Ellos son como nosotros los costeños: extrovertidos, parranderos, divertidos, bulliciosos, un poco snobs, tercos, comelones, bebedores -sobre todo de whiskey-, bailadores, amables, sonrientes, felices y opinólogos empedernidos, sobre todo de política y de Chávez. Te sientas a una mesa con venezolanos y de lo primero que hablan es de la situación del país. Cada quien tiene una opinión, unos a favor, otros en contra.


En cuanto a las propagandas, más que de Chávez, hay del socialismo. Desarrollaron la marca 'Hecho en Socialismo' y se ve, sobretodo, en los pueblos y barrios de niveles económicos inferiores. Alcancé a ver carteles que decían 'Patria, Socialismo o Muerte', un poco fuerte el mensaje para mi gusto.



Pero, ¿y los chicos son lindos?

Lo siento chicas, si hay que decirlo, este es el paraíso para los hombres. Mujeres lindas hay por todos lados, y obvio que tenía que decir mi comentario celoso: a veces exageran con la silicona y parecen dos pelotas en un palito de escoba. Chicas arregladas y el plástico a la orden del día. Aún así, vi rostros lindos y contexturas de muñecas. Lo que no se puede decir de los hombres, para mi poco deleite visual. Una lástima, porque yo sí que parecía un ventilador intentando buscar el hombre de mis sueños. Volví a Buenos Aires con tortícolis, obvio.

Pero para no terminar con noticias tristes, me fui a Puerto La Cruz, ciudad costera a 4 horas de Caracas, a pasar dos días de relajación total. Y digo total, porque realmente me desenchufé de esta hiperconectividad en la que vivo. Linda playa, rica comida, clima playero agradable, animales curiosos y así estuve yo bajo el sol oscureciendo mi negra piel más de lo que está. Es que me espera un invierno de sobreabrigamiento hostil. A pesar de que no tuve tiempo de recorrer el país (7 días no alcanzan para mucho), sé que Venezuela tiene paraísos naturales increíbles a los que tengo ganas de volver.

Tomando el sol

31 de marzo de 2011

Las calles con grandes árboles

Aunque a veces, cuando estoy enojada con los argentinos (porteños mejor), me cueste admitirlo, me gusta esta ciudad. Es linda, tiene espacios de esparcimiento, arquitectura, cultura, entretenimiento, y aunque con aires de una gran ciudad que podría pertenecer al primer mundo, se queda estancada en el modo de ser 'latinoamericano no progresista'.

Cuando voy por la calle caminando, me encanta pasar por las rutas que tienen grandes árboles y siempre pienso lo bueno que es que existan vistas como éstas en medio de una selva de concreto. Hace más fácil vivirla, pero complica este sentimiento de amor y odio con el que vivo a diario. Me gusta volver a la ciudad y darme cuenta de que la extrañé. Seguro será así cuando me vaya para siempre... Buenos Aires.

Una callecita por Palermo, el barrio donde vivo.

30 de marzo de 2011

Herencia Creativa

Aunque ya lo he compartido en todos los medios posibles que tengo a disposición, les vuelvo a pasar este artículo del cual estoy muy orgullosa. La historia completa es que en el diario de mi ciudad, El Heraldo, seleccionaron unas fotografías de mi papá, Alex Riquett, para publicarlas en la edición del domingo 27 de marzo. Mi papá me pidió que escribiera algo para acompañar sus fotos y este fue el resultado del trabajo en familia:

Mi papá, más allá de la fotografía | El Heraldo

Recibimos muchos comentarios positivos y estamos felices por el resultado. Lástima que no estoy por allá para poder verlo impreso, pero papá mandó una foto y más o menos se ve así:
Disculpas por la imagen, es sacada con un celular.

9 de marzo de 2011

El verde de los árboles


Me gustan las enredaderas de los árboles y el verde de sus hojas. Hay troncos que son pecosos, es decir, son color marrón con manchas más claras. Esos son mis preferidos. Estas enredaderas adornan las calles y le dan más verdor a la ciudad. Esto me gusta de Buenos Aires, pero aún así, mi estación favorita es el otoño que ya se acerca.

28 de febrero de 2011

Los recuerdos de la casa

Cuando recién nos mudamos a esta nueva casa, Anna encontró bajo mi cama una foto antigua de una pareja que podría ser Hindú. No sabemos quiénes son, de dónde vienen o cómo llegó esa foto ahí, pero me gustó tanto que ahora la exhibimos en un marco en el living de la casa, y todo el mundo cree que son familia mía.

Otro día, cuando regresamos de vacaciones, encontré sobre la mesa un anillo -feo además - que no era de ninguna. Habían estado haciendo arreglos en la casa, así que no me extraña que alguien lo haya olvidado. En todo caso, ahora hace parte del marco de la foto anterior.

Ellos, los que parecen mis familiares.

El viernes por la noche, estaba sola en casa preparándome para salir. Buscaba unos papeles que necesitaba y no lograba encontrar en ninguna parte. Metí la mano bajo una mesita que tengo junto a mi cama y que ya había movido antes de lugar. Apareció una nueva foto. Una extraña ésta vez. No parecen familia de la pareja hindú anterior, y la actitud de los personajes de la foto me asusta un poco. No sé si a ésta le pondré un marco, pero sin duda es un buen motivo para pensar de quiénes serán estos recuerdos olvidados en los rincones de una vieja casa.

¿Quiénes serán ellos? ¿Qué hizo él para que ella no quisiera sonreír? ¿Qué la tiene a ella tan aburrida? ¿Dónde es el escenario? ¿pueden ser los noventas? ¿A quién le sonríe él? ¿Qué hace una foto como esta impresa? ¿Es una niña, adolescente o adulta?... ¡cuántas preguntas! ¿comenzamos la historia...? Esta casa tiene sus propios recuerdos... qué susto seguir descubriendo!

Estos, los que asustan.

24 de febrero de 2011

Las frutas de estación

En el verano, me encanta que las verdulerías dejan de vender sólo lechugas, peras y manzanas, y adornan sus estantes con muchas frutas de estación. Los colores son hermosos y da gusto acercarse a comprar 1 durazno, 3 ciruelas, 3 kiwis, 2 naranjas, 2 bananas, y poco de muchas más, porque si no se dañan en la nevera. Eso sí, no espere encontrar curuba, mora, ciruela verde, maracuyá (sólo en el barrio chino), corozo, guanábana, guayaba, tomate de árbol, uchuva, granadilla o lulo (mi favorito). Y si alguien las ve en la foto, pues que me avise de una vez!

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